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Qué es el "off the record" y por qué importa en una entrevista

Una palabra del oficio que se oye mucho y se entiende poco: explicamos en lenguaje simple qué significa hablar fuera de registro y cómo lo cuidamos en nuestros perfiles y entrevistas.

Felipe Navarro Cárdenas · · 5 min de lectura

Una expresión que cruza el mostrador

Cuando una persona nos recibe en su taller, en el camarín de un teatro o detrás del mesón de su café, es común que a mitad de la conversación diga: "esto va off the record". La frase viene del inglés, pero en las redacciones de todo Chile se usa tal cual, y a veces con significados distintos según quién la pronuncie.

Por eso conviene partir por lo básico. Fuera de registro quiere decir que lo que se cuenta a continuación no se publica con el nombre de quien lo dijo, ni se cita, ni se parafrasea de forma que pueda reconocérsele. Es un acuerdo de confianza entre dos personas, no un truco para esquivar preguntas.

En Perfiles y entrevistas trabajamos con cantantes, actores, artesanos y gente que mueve la cultura en sus regiones. Muchos nunca han hablado con un medio, y esta regla es una de las primeras cosas que les explicamos, antes de encender la grabadora.

Los cuatro niveles que conviene distinguir

No todo lo que se dice fuera de registro significa lo mismo, y ahí nacen los malentendidos. En el oficio se habla de cuatro niveles, y nosotros preferimos nombrarlos con palabras llanas para que nadie se confunda al conversar.

Lo más importante es que el acuerdo se haga ANTES de contar la información, nunca después. Si alguien dice algo y luego pide retirarlo, lo conversamos con calma, pero la regla justa es pactar primero. Así la persona decide con tranquilidad y nosotros sabemos exactamente qué podemos usar y qué no.

Cuando el entrevistado duda, repetimos el acuerdo con nuestras palabras y esperamos que lo confirme. Esa pequeña pausa evita más problemas que cualquier cláusula.

  • Con registro: todo se puede publicar con nombre y apellido.
  • Para atribuir sin nombre: se usa el dato, pero no se identifica a la fuente.
  • De fondo: sirve para entender el tema, no se publica.
  • Fuera de registro total: no se usa ni se menciona.

Cómo lo vivimos en una conversación real

Una conversación larga con un artesano o una cantante tiene momentos de todo tipo. Primero se habla del oficio, de cómo empezó, de quién enseñó. Después, con el café ya frío, aparecen los recuerdos delicados: una deuda, una pelea con un colega, un tropiezo que hoy se mira con humor.

Ahí es donde alguien suele bajar la voz. Nuestra costumbre es detener la grabación si la persona lo pide, dejar la libreta sobre la mesa y escuchar. Muchas veces ese relato no entra al texto, pero ayuda a comprender mejor a quien tenemos al frente y a hacer mejores preguntas después.

Y si la persona, ya con la historia contada, decide que sí quiere que se publique, lo conversamos de nuevo y lo registramos por escrito en nuestras notas.

Lo que no hacemos con este acuerdo

Un acuerdo de este tipo obliga a ambas partes. A nosotros nos obliga a no usar lo que se dijo fuera de registro, ni siquiera de manera velada, ni para presionar a nadie. Tampoco lo aceptamos de forma retroactiva cuando alguien se arrepiente de una frase que ya dio con registro completo, salvo que haya un error de hecho que corregir.

A quien entrevistamos le pedimos, a cambio, claridad: que avise cuándo cambia de nivel y que no use el fuera de registro como escudo para sacar de la conversación lo que le incomoda. La confianza funciona en los dos sentidos.

La directora editorial, Marcela Antillanca, revisa cada perfil antes de publicarlo y comprueba que estos acuerdos se hayan respetado al pie de la letra.

Por qué importa para quien nos lee

Quien lee un perfil rara vez piensa en lo que quedó fuera. Pero esa omisión es parte de un trabajo honesto: significa que la persona se sintió segura para hablar con franqueza, y que lo que sí aparece en la página fue dicho con conocimiento de causa.

Un entrevistado que confía cuenta más y cuenta mejor. Un texto armado desde esa confianza suena distinto: tiene menos frases de manual y más detalles que solo se dicen cuando uno se siente escuchado. Eso es lo que buscamos cada vez que visitamos una región y nos sentamos a conversar.

Además, ayuda a que los lectores sepan qué esperar de nosotros. Si algo no lleva atribución, es porque se pactó así, y no porque se nos haya olvidado preguntar.

Si usted va a ser entrevistado

Si algún día le toca estar al otro lado de la grabadora, tenga presente que puede pedir aclaraciones cuando quiera. No hay preguntas tontas sobre cómo se usará lo que usted diga, y una buena persona entrevistadora se las responderá sin apuro ni tecnicismos.

Antes de comenzar, pregunte qué se va a publicar y dónde. Si hay un tema que prefiere no tocar, dígalo al inicio. Y si en medio de la charla quiere contar algo solo para dar contexto, avise con una frase simple: "esto no lo publique". Una buena redacción lo respetará.

Al terminar, usted puede pedir que le leamos las citas textuales que vamos a usar. Es un derecho razonable y nosotros lo atendemos con gusto.

  • Pregunte cómo y dónde se publicará.
  • Avise antes de contar algo delicado.
  • Pida revisar las citas textuales.

El off the record no es un misterio ni un privilegio de grandes medios: es un acuerdo simple de palabra que protege a quien habla y obliga a quien escribe. En Farol Austral lo explicamos antes de cada entrevista porque creemos que una conversación honesta empieza por reglas claras, dichas con sencillez y respetadas hasta el final.